Era finales de la decada de los ochenta, por algún tiempo pensé que me dedicaría a correr. Después de varias años los primeros resultado se empezaban a dar. A principos de los noventa algunos primeros lugares se dieron en carreras de calle, los tiempos en la pista se volvieron de regulares a buenos y poco a poco me iba dando a conocer.Un buen día nuestro entrenador, me dijo que si era buen estudiante, le respondí que sí. Entonces -me dijo- muchas empresas pelerán por tenerte con ellos. Simplemente reí, y le conteste- no profesor- así no funciona la cosas, tengo que tener muchos conocidos para poder obtener un buen trabajo. Nunca lo entendió.
Hace unas cuántas semanas volví a competir en una carrera, el resultado sexto lugar general y primero de la categoría de mayores de 40. El resultado y el tiempo no son malos, al menos, sirvió para recodar viejos sueños, que estaban muy guardado en el baúl de los recuerdos.
